Fantasma en el viento (un precursor de los foo fighter)

Fantasma en el viento (un precursor de los foo fighter)

Por Raul Gajardo Leopold

banco en la plaza

En la plaza de armas de cualquier ciudad o pueblo, es posible conocer gente muy curiosa, extraña, hasta misteriosa, así como a grandes mentirosos y fabuladores, pero que sin embargo con sus historias y anécdotas, adornan cualquier conversación, haciendo la vida más grata y no tan nebulosa. Un buen conversador es el mejor regalo y más aún si carga sobre sus hombros largos y a veces sufridos años desde su infancia. Hay que saberlos apreciar y distinguir de los realmente tediosos y antisociales o aprovechadores; en fin, es cuestión de muerte, nada más.
Fue así como un domingo cualquiera, otoñalmente helado, compré un periódico y me dispuse a sufrir con un vientecillo inamistoso y arrastrado, que inmediatamente me dejó azules las orejas y, exagerando algo, no un sólo cristiano tuve a la vista. Somos pocos los héroes cuando el sol no está a la vista.
Quiso el destino que a poco leer, llegó a mi banco un señor de edad, de rostro juvenil, humildemente vestido, que me dio dos miradas de inmediato. Yo, sólo una. EL desconocido hizo un comentario sobre la próxima llegada del invierno. Nada más trivial y de cajón. Con cortesía, le contesté y como soy intruso y preguntón, lo ataqué de inmediato, inquiriendo que a qué se dedicaba. Ahora a nada, respondió con una sonrisa, agregando: Pero algo he recorrido ya y, ahora sólo espero poder callarme para siempre…
Soltamos varias carcajadas, la simpatía se asomó de esa manera y la conversación se hizo amena y fluida. Por casi media hora y habiendo llegado la hora de ir a casa a almorzar. Casi me levanto y me despido.
EL anciano, intuyendo mis intenciones, – zorro viejo decimos, entonces – me insinuó que me podría narrar una historia antigua. ¿Cómo adivinó tan bien una de mis aficiones?, “zorro bien viejo”, dije a mis adentros, e inmediatamente le dije que sí y que “desembuchara” (decir lo que se quiera oír).
El hombre era un antiguo buscador de oro, conocedor de todos los senderos invisibles de la montaña y riscos, especialmente de la cordillera de Nahuelbuta, león grande en MAPUDUNGUN, lenguaje de una legendaria raza original de Chile, en plena región de La Araucania, en el centro–sur del país, a 80 kilómetros del océano Pacífico.
El anciano me miró fijo, se pasó la lengua por sus tremendos bigotes y comenzó.
“Conozco ya una a una las familias de este vasto territorio, que abarca desde Maintenrehue al norte, hasta el sur por el cordón de Los Lleulles y más allá. No quiero ser mencionado si es que escribe esta historia, ya que son cosas mías no más, y con entusiasmo llegó a mi conocimiento, en conversaciones de fogatas y luna llena. Esto sucedió más o menos en los años 0 o más, tres carreteros, – son vehículo tirados con dos bueyes, que transportaban para su venta sacos de carbón vegetal- hicieron alto para pernoctar, a un costado del elevado camino que cruza al cerro Deuco, casi a la vista de la ciudad próxima de Angol. Desenyugaron los bueyes, les dieron algo de pastura.  Y para ellos, agua con harina tostada – ulpo- y galletitas ya endurecidas, mas un poco de pan de harina integral. Acomodaron sus abrigadoras mantas bajo sus respectivas carretas que de noche les sirven de techo amable.  A falta de cielo y estrellas, negras nubes anunciando lluvia.
Con sus mantas puestas y sobre sus ocasionales lechos, dura arcilla rojiza, escucharon parecido a prolongados silbidos. Alertándose entonces, mirando en todas direcciones. Inmediatamente se percataron que a no más de una cuadra, sobre las sinuosidades del terreno abrupto, se desplaza hacia ellos, a escasa altura del suelo, una esfera de luz amarillenta-anaranjada, extremadamente brillante, no más grande que un sombrero… y eso emitía los agudos silbidos.

foo foghter
Representación de un foo fighter. Dicho término se acuñó por vez primera por los aviadores de la Segunda Guerra Mundial. Fue para referirse a una espécie de eferas brillantes aéreas que de cuando en cuando avistaban durante los combates.

Uno de los carreteros, el más joven y jaranero, alegre y dispuesto siempre a la broma, comenzó a responder los silbidos. Cada vez que aquello lo hacía, él también. El objeto se acercó más y más. El joven estaba justamente entre los dos carreteros, que estaban mudos de asombro y espanto.
De pronto, lo no esperado: una fortísima racha de viento arrastrado, que levanto hojas y hasta piedras, pasó entre ellos con gran polvareda y ululando como demonio. Pero eso fue breve, como huracán en tres segundos.
Concluida la remolina, los silenciosos se dieron cuenta que el joven y alegre carretero de rutas, ya no estaba bajo sus barandales –varas que rodean los sacos de carbón conteniéndolos- ni en ninguna parte. Lo llamaron a gritos insistentemente. Entre preguntarse y preguntarse ¿qué pasó? comenzaron a quedarse dormido por breves lapsos.
Albeó con cielos tan encapotados como el día anterior, buscaron inútilmente, pero a más de una hora de la primera luz, uno de ellos llamó a gritos al segundo. Allí, enredado en el último alambre de púas de un cerco, apenas se agitaba con la brisa, un trozo pequeño de la reconocida manta del viajero con humor. Aquel muchacho nunca fue encontrado y los años fueron sepultando esta historia, hasta que su nombre también se olvidó.”
Y en este punto es posible preguntarse sobre el origen de esa esferilla pequeña y silbante. ¿Sería lo que dicen los antiguos un “Chimalén” o “Chimailén”? como las denominan los nativos mapuches, un espíritu luminoso. Al decir de éstos, esos cuerpos luminosos que con inteligencia y dedicación, cuidan los rebaños diversos, extravían de su camino a los viandantes, los que acosan o juegan, de las rucas o casas de los esforzados vivientes en valles y montañas. Los primeros aborígenes los conocían y respetaban y los incluyeron en sus creencias espirituales como una entidad “buena”.

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PD. Hoy esos artilugios dotados de clara inteligencia, se les ha denominado Foo Fighter, esto es “Guerrero de Fuego”.

Sobre el autor: Raul Eduardo Gajardo LeopoldOficial Jefe de Carabineros de Chile (R)Investigador en terreno desde 1965 del fenómeno OVNI Domiciliado en Angol, IX Region, CHILE.Su labor ha sido difundida por: CNN internacional, Discovery Channel, Natgeo, etc, por ser descubridor de la gran oleada de OVNIS 1999 en la cordillera de Nahuelbuta, Región de la Araucanía, Chile

Autor: S8Garcia

Samuel garcia barrajon Escritor, articulista y conferenciante. Desde 2005 investigo acerca de Nibiru y otros misterios. Publico artículos en las revistas “Año/Cero”, “UFO” y “Phenomena Magazine”. He sido entrevistado en más de 50 medios de comunicación entre prensa, radio y televisión. Escribir es una constante en mi carrera. Dirijo y edito la revista digital Investigación y Misterio.

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