CONFIRMADA la ORBITA del planeta X NIBIRU 2017

Nuevo descubrimiento en la Constelación del Cisne CONFIRMA la órbita de el noveno planeta NIBIRU 2017

Uno de los últimos exoplanetas descubiertos, bautizado con el nombre de Kepler 63b, confirma la existencia de cuerpos planetarios cuya órbita traza un recorrido perpendicular al ecuador de su estrella. Hasta el momento este tipo de trayectorias como la de el noveno planeta Nibiru 2017 se tenía por algo imposible pero… una vez más, los hallazgos obligan a cambiar el establishment científico actual.

nibiru 2017

Recreación de la nasa del planeta Kepler 63b, cuya órbita describe un recorrido totalmente perpendicular. (Relacionado: imagenes del planeta Nibiru)

Un descubrimiento asombroso

Nuevamente, los descubrimientos del ya veterano telescopio espacial Kepler que lleva más de 100 planetas confirmados en 69 sistemas solares distintos en los 4 años a sus espaldas de su brillante hoja de servicios y, del que todavía se espera mucho, han vuelto a sorprender por enésima vez a la comunidad científica internacional. En esta ocasión ha detectado un exoplaneta con unas particularidades orbitales que invitan a la reflexión, el debate y la revisión de algunos conceptos establecidos desde hace algún tiempo en el mismo seno de la ciencia acerca de la dinámica interna de los sistemas estelares. Y es que el protagonista de tal evento, Kepler 63b, se mueve alrededor de su estrella de un modo muy característico, pues su recorrido presenta una inclinación en ángulo recto, eso es de 90°, con respecto al ecuador de la misma.

Libro: El planeta Nibiru existe
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astrónomo David Latham nibiru 2016

David Latham es astrónomo senior del Observatorio Astrofísico Smithsoniano (SAO) estadounidense. Sus recientes investigaciones se centran en el descubrimiento y caracterización de exoplanetas en tránsito, tanto de la tierra como desde el espacio. Toda la información del hallazgo del Kepler 63b ha sido publicada mediante un artículo en la revista Astrophysical Journal

Siempre según los astrónomos, se daba por hecho que si un planeta posee una desalineación considerable de su itinerario habitual en relación al ecuador de la estrella a la cual circunda, esto resulta un factor fatal que inevitablemente provoca su desestabilización primero y luego su destrucción. Con lo cual encontrarse con este insólito mundo con una órbita de inclinación tan pronunciada ha sido todo un jarro de agua fría que obligará a replantearse muchísimas cuestiones, abriendo así otro extenso y no menos interesante abanico de posibilidades a tener en cuenta a la hora de seguir buscando otros cuerpos celestes… incluso dentro del sistema solar.

David Latham y su equipo del Centro de Astrofísica de Harvard-Smithsonian afincado en Cambridge han sido los artífices de la revelación; ratificando además que son posibles los planetas con órbitas polares coincidentes con su propio eje de rotación; algo que hasta ahora apenas resultaba una hipótesis bastante improbable y un tanto alocada bajo la óptica contemporánea. El Kepler 63b se encuentra más o menos a unos 600 años luz de la Tierra, en los dominios de la constelación del cisne y, gira alrededor de una modesta estrella muy similar o casi idéntica al Sol, al menos en lo que a masa y temperatura se refiere.

El planeta Nibiru de Zecharia Sitchin

nibiru 2017

Zecharia Sitchin con la reproducción de una tablilla cuneiforme en las que se basan sus teorías sobre el nuevo planeta nibiru 2017 y los anunnakis. Nibiru existe

Si bien es cierto que su especialidad estaba fuera de los círculos astronómicos y ambientes semejantes, Zecharia Sitchin, a mediados de la década de los 70, publicó el primer libro de una serie de proyectos editoriales que no ha sido poco lo que han dado que hablar a pesar de ser rechazados por el mundo académico. En 1976 vio la luz, bajo el título de “El 12º planeta”, una increíble publicación donde entre otras cosas se postulaba la existencia en el Sistema Solar de un miembro planetario desconocido y no catalogado todavía; su nombre es Nibiru. Al igual que Kepler 63b, Sitchin lo pintaba con una órbita perpendicular al ecuador solar. Y, aunque las ideas controvertidas de este autor resultan bastante discutibles en muchos aspectos, la probable existencia de Nibiru, con más o menos acierto por su parte, viene respaldada por documentos sumerios de más de 3000 años de antigüedad como lo son el Enuma Elish, el Mul Apin o los denominados Astrolabios. Todos ellos textos que, presumiblemente se basan en observaciones celestes reales de la considerada primera civilización. Así pues, este planeta oculto habría resultado visible por un breve período de tiempo en el cielo nocturno para nuestros antepasados, coincidiendo con el paso por el punto más cercano al Sol de su amplio y milenario recorrido.

hercolubus

reproducción de una de las tablas Mul.Apin donde aparece Nibirus

Dejando a un lado el resto de planteamientos de Sitchin, este se encontró con dos obstáculos principales a la hora de que la ciencia considerara la posibilidad de la existencia de tal astro dentro de los dominios del Sol en la forma que lo presentaba. El primero de ellos era justo la prominente y subrayada inclinación de la órbita propuesta para un planeta, en este caso Nibiru, de 90°, que hasta ahora se ha tenido por un imposible y que en este momento David Latham y sus colegas acaban de confirmar; no sólo es posible sino que además tenemos una magnífica muestra. Y por otro lado, seguramente con razón a juzgar por los parámetros que a día de hoy se manejan, todavía resulta difícil de digerir para los astrofísicos el concepto de que un planeta se comporte como un cometa, que era el modo en el cual Sitchin nos mostraba a Nibiru, con un recorrido elíptico al estilo de un cometa. Pero ¿el planeta Nibiru ya es visible?

Historia del planeta X

Aunque Nibiru como hipotético planeta por descubrir no es nada popular en el mundo científico sino más bien todo lo contrario, para sorpresa de muchos tiene un homólogo dentro de su amparo; se trata del planeta x. A primera vista esta ambigua denominación nos puede recordar al número 10 romano o cierto género de películas bastante populares, sin embargo, se refiere simplemente a desconocido, en concreto a un probable cuerpo planetario situado más allá de Neptuno. Aun así podríamos decir que su historia arranca en el año 1843, justo cuando John Couch Adams, célebre matemático y astrónomo británico, se encontraba estudiando las irregularidades orbitales de Urano. Una de sus conclusiones, a partir de las interacciones gravitatorias detectadas, fue que debía existir un octavo planeta tirando de aquel gigante gaseoso. De este modo se descubrió Neptuno pocos años después en 1846, orbitando al Sol a unas 30 unidades astronómicas (UA) de distancia del mismo.

Pero el asombro de los científicos de la época no terminó aquí, pues la órbita del nuevo astro no estaba exenta de anomalías, en consecuencia no tardó a arrancar una búsqueda a la caza de un noveno planeta en el Sistema Solar que, de una forma u otra, sigue vigente en la actualidad. Percival Lowell (1855-1916), astrónomo aficionado, empezó a buscarlo en 1905 y lo llamó planeta X. Sin embargo no fue hasta 14 años después de la muerte de Lowell, cuando se encontró otro miembro importante de la corte del astro rey, Plutón, descubierto por Clyde Tombaugh (1906-1997) que metódicamente había seguido los pasos de Lowell. Ambos utilizaban una técnica que consistía en tomar dos fotografías de la misma zona celeste pero en dos días diferentes. La verdad que la empresa resultaba bastante tediosa, cada una de las fotografías contenía entre 50000 y 400000 estrellas y, si al final ambas imágenes resultaban idénticas, sería porque los puntos de luz se correspondían solamente con estrellas. Así pues, al proyectar ambas sobre una pantalla, quedarían perfectamente superpuestas y ninguna estrella o punto de luz se movería. En cambio, si había un planeta entre estas, su luz se movería sobre dicho fondo fijo durante el proceso de alternancia de las imágenes descritas.

planeta X

recreación de la nasa del planeta Sedna, el penúltimo candidato a planeta X, con vistas a la parte interna del sistema solar donde el sol aparece al fondo casi como una estrella más debido a la gran distancia que les separa. Tag Nibiru Nasa

Como cabría esperar… al final se movería. El 18 de febrero de 1930, Tombaugh se percató de que situado en la constelación de los gemelos había un pequeño objeto que se desplazaba muy lentamente, motivo por el cual debería estar aún más lejos que el propio Neptuno. Antes del transcurso de un mes a partir del hallazgo, se anunció el trascendental descubrimiento de aquel objeto transneptuniano. Se le puso nombre de Plutón al igual que su homónimo dios romano, por aquello de la oscuridad infernal con la que se relaciona este dios de los muertos. No obstante, pronto resultó evidente que el diminuto Plutón no disponía de suficiente masa para explicar satisfactoriamente las alteraciones observadas en la órbita del enorme Neptuno, por lo que la búsqueda del Plantea X no se pudo dar por concluida.

Desde entonces se han encontrado diversos planetas enanos o similares a Plutón, como su satélite Caronte; ambos forman una especie de sistema binario. Pero ha sido durante los últimos diez años cuando se ha engordado significativamente la lista de objetos cuya ubicación reside más allá de Neptuno entre los que destacaría el Sedna por sus particulares peculiaridades. Otros son los Make Make, Hidra, Haumea, Varuna, Eris, Ixión, Quaoar y Orcus. En este sentido, Alan Stern, astrónomo y científico planetario en el Instituto de Investigación del Suroeste (SwRI) en Boulder, Colorado, afirmó hace poco que “Cuando se escriba finalmente la historia del Sistema Solar, es mucho más probable que estemos más cerca de los 900 planetas que de los 9 con los que crecimos”. Sin duda una declaración interesante.

Sigue la búsqueda de el noveno planeta nibiru 2017

¿Dónde esta Nibiru ahora? En la misma línea de investigación acerca del Planeta X pero en tiempos modernos, han saltado a la palestra otras ideas similares apoyando la existencia de algún objeto transneptuniano de carácter masivo como Némesis o Tyche. Los nuevos estudios de científicos de la talla de John J.Matese, Daniel P. Whitmire, Lorenzo Iorio y Rodney Gomes, apuntan a la presencia casi necesaria de uno de estos cuerpos celestes para darle una explicación a lo que ocurre en el denominado “acantilado de Kuiper”. Y el catálogo de posibilidades resultante se muestra bastante amplio y no deja de crecer día a día a medida que se incrementan las variables utilizadas en los cálculos, pues dicho objeto podría ser desde un pequeño planeta idéntico a Marte, hasta un gigante gaseoso tipo Júpiter o incluso una enana marrón; todo iría en la función de la distancia a la que se encontrara situado este cuerpo escurridizo que se resiste a volver el rostro desde los oscuros confines del sistema solar.

Pero vayamos por partes; el Cinturón de Kuiper es una región con forma discoidal situada más allá de Neptuno, más o menos entre las 30 y 100 UA de distancia desde el Sol, que además, contiene infinitud de pequeños cuerpos helados. Se piensa que se trata de la fuente de los cometas de periodo corto. Parece ser que en ocasiones, la órbita de alguno de estos objetos se ve perturbada por diversas interacciones, presumiblemente de los grandes planetas gaseosos, y sucede que se descuelgan de su emplazamiento habitual. Así pues su futuro más probable pasa por tener un encuentro cercano con Neptuno, el cual terminará por expulsarlo del sistema solar o por el contrario lo enviará hacia la parte interna del mismo.

planeta nueve

Vista del Sistema Solar rodeado por el cinturón de Kuiper (ahí justo es donde está Nibiru en este momento) con disposición discoidal y la nube de oort de forma esférica, o lo que es lo mismo, nuestra geografía cósmica más próxima.

Asimismo resulta cuanto menos desconcertante otro evento que tiene lugar en esta zona tan peculiar. Su parte más alejada recibe el nombre de acantilado de Kuiper. Y los astrofísicos han elegido esta curiosa denominación precisamente porque allí la densidad de objetos del cinturón decrece drásticamente, cae en picado, y esta incógnita sigue provocado verdaderos quebraderos de cabeza en el presente. Una de las explicaciones más lógicas para justificar este extraño comportamiento no sería otra que la existencia de un planeta con una masa suficientemente grande como para atraer y sacar con su propia gravedad a todos esos objetos de su órbita, quedando claro así el porqué de esta especie de vacío. En pocas palabras, la causa principal equivaldría a una versión postrera de Planeta X.

Esta es la hipótesis más probable para Rodney Gomes, astrónomo del Observatorio Nacional de Brasil, en Río de Janeiro, que también señalaba que el planeta advertido podría emplazarse lo suficientemente lejos como para no ser detectado, aunque esas alteraciones de los objetos del cinturón de Kuiper prácticamente delatan su presencia en alguna parte. Y es que al menos, seis cuerpos importantes del propio cinturón que ha estudiado pacientemente en el que se incluiría el distante Sedna, se encuentran en posiciones y circunstancias muy exóticas, comparadas con dónde deberían estar según los modelos existentes. Gomes presentó su descubrimiento el pasado 15 de mayo de 2012 en una reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Oregón (Estados Unidos). Para su estudio, analizó y examinó incansablemente ni más ni menos que las órbitas de 92 de estos cuerpos, comparando los resultados con multitud de simulaciones realizadas por ordenador de cómo tendrían que estar distribuidos dichos objetos, con o sin el nuevo astro. Mas al final, sin él de por medio, el resultado de las simulaciones no producían ni de lejos, las órbitas tan alargadas como las observadas en los seis afectados. Para Rodney no queda claro la dimensión exacta del cuerpo celeste pero, desde luego, localizarlo resultará todo un reto, pues podría estar prácticamente en cualquier lugar ahí afuera.

Un nuevo modelo de sistema solar

el noveno planeta nibiru

Órbita de Nibiru: Este sería un hipotético modelo de Sistema Solar donde encontraríamos al planeta Nibiru 2017 orbitando a una enana marrón u otro cuerpo planetario (planeta x y planeta y, por descubrir), y ambos orbitando a Sol conjuntamente en la distancia. De forma que, este planeta X (seguramente un gran objeto helado) pudiera resultar visible desde la Tierra en su punto de máxima aproximación (etiqueta: nibiru fotos actuales).

 

Teniendo en cuenta los flamantes descubrimientos astronómicos como el de Kepler 63b y las no menos recientes hipótesis acerca de astros por descubrir en el sistema solar tipo Tyche o Némesis de los últimos años, qué duda cabe que la figura de Nibiru ha superado de buen grado el estatus de factible; pero nunca bajo la jurisdicción de los dictados de Sitchin. Necesitaría de algunos arreglos y matices que encajarían a la perfección dentro de las posibilidades que ofrece la ciencia y que, por otra parte, también estarían de acuerdo con el legado astronómico sumerio.

En conclusión, dentro de este fresco decorado de lo más vanguardista que ofrecen los elementos de juicio expuestos, no sería nada raro que al final formáramos parte de un sistema estelar binario -entre otras posibilidades- del que todavía se desconoce la identidad de la compañera de fatigas del astro rey. Lo digo en femenino porque uno de los más firmes candidatos a tal certamen resultaría una estrella tipo enana marrón, que escoltara al Sol en la distancia. Justamente aquí, en este escenario, es donde un planeta como Nibiru hallaría su lugar bien asentado.

Y es que siendo un planeta Nibiru 2017 y comportándose como tal, del mismo modo que Kepler 63b, podría estar orbitando en sentido perpendicular a la citada y supuesta socia del Sol u otro cuerpo planetario, también desconocido por el momento. De esta manera no incumpliría las leyes fundamentales de la astrofísica a la vez que resultase un componente inaudito dentro de la vasta matriz del sistema solar.

Seguramente será pronto para sacar conclusiones definitivas pero los próximos años prometen ser muy interesantes al respecto. Sobre todo porque, aunque explorar el cosmos en persecución de un astro del que nada o apenas se sabe de su auténtica ubicación es como buscar una aguja en un pajar y además de color transparente, pues, la puerta sigue abierta a futuros encuentros con mundos ocultos como Nibiru residentes en las tenebrosas profundidades de nuestro sistema solar. En fin, el noveno planeta Nibiru 2016 parece estar un poco más cerca cada día.

Si aún no has leído este ebook http://goo.gl/kOdw7W no conoces la verdad sobre el noveno planeta Nibiru

el planeta x nibiru

Nibiru 2017 en español

 


 

 

Preguntas frecuentes sobre Nibiru (FAQ)

Muchos de los lectores de este blog me habéis contactado a través del formulario de contacto preguntándome diferentes aspectos sobre el planeta Nibiru. A continuación, y en agradecimiento por tanto interés, amplío esta entrada o reportaje con un listado de preguntas y respuestas que recoge todas las inquietudes que me habéis hecho llegar:

  • ¿Qué es el planeta Nibiru? Nibiru no es otra cosa que una suerte de planeta nueve o X, aún no descubierto de forma oficial ni reconocido, que está situado más allá del pequeño Plutón y que formaría parte del sistema solar. Con la particularidad de que, en tiempos antiguos, fue observado a ojo desnudo por los astrónomos de las primeras civilizaciones.  Antes del 3000 a.c., pueblos como el egipcio o los sumerios tenían una astronomía muy desarrollada, de la cual, han sobrevivido algunos vestigios que reflejan los andares de este increíble astro. Por ejemplo los textos mesopotámicos del Enuma Elish, el Mul Apin, o los textos de las pirámides egipcios. También se puede rastrear su presencia en los techos astronómicos de las tumbas de  algunos faraones, o incluso en el célebre zodiaco de Dendera
  • ¿Cuándo pasará Nibiru cerca de la Tierra? Resulta más que evidente la existencia de cierta preocupación en varios sectores por esta cuestión, bajo mi punto de vista innecesaria, incluso se dice que el planeta Nibiru ya es visible… Una alarma motivada por noticias y reportajes que promulgan a diestro y siniestro un perfil apocalíptico de Nibiru que, dicho sea de paso está muy fuera de contexto o de su entorno original. El Nibiru sumerio no se puede entender como causante de grandes cataclismos, extinciones masivas, y otros eventos similares tipo la inversión de los polos magnéticos y más… o al menos, no se puede asegurar a ciencia cierta en este momento. Creo que no hay nada que temer para cuando Nibiru se acerque a la tierra, o dicho en otras palabras: cuando Nibiru “llega” a la tierra no hay “Apocalipsis”. Y no por ello debería perder ni un ápice de importancia un evento astronómico de tal envergadura.
  • ¿Nibiru cuando será visible? Nibiru, cuando regrese de su periplo por las oscuras profundidades del sistema solar y se sitúa en un punto, cuya cercanía le permite reflejar la luz solar, entonces se vuelve visible y puede ser divisado a simple vista. Así lo dejaron registrado los antiguos en los documentos sumerios citados, por ejemplo. Ellos los vieron y tomaron buena nota. Así como otros pueblos cuyo legado he tenido la oportunidad de contrastar. De la Maná y también de los Dogón, os sorprendería la cantidad de información que hay, de aquél al que apodaron “el hijo de Dios” en sus más sagradas tradiciones. Seguramente también tuvieron noticia del mismo varios pueblos mesoamericanos de antaño pues, referencias a dioses estelares o que se convertían en estrella hay a puñados; y está es una de las muestras identificativas más relevante que podamos encontrar cuando se investiga el rastro del también conocido como “la estrella de los dioses”. Aztecas, Mayas, Incas y sus antecesores sabían mucho del firmamento, de las regiones sagradas del cielo y quienes las componían.
  •  ¿En qué año llega o vuelve Nibiru? La fecha en la que llega Nibiru todavía queda lejos del 2017 o 2018 como ya se va anunciando en algunos medios en el presente. Esto es como la pescadilla que se muerde la cola. Año tras año se anuncia una y otra vez la llegada mesiánica y destructiva de dicho planeta y así continuará mientras siga causando expectación. Hasta los grandes periódicos a nivel mundial y organizaciones como la Nasa han generado titulares sobre él. Sin embargo siempre permanece la incertidumbre, parece que nadie termina de acertar. A veces son científicos, otras rabinos o incluso profetas los que se animan. En mi opinión todos ellos tropiezan de forma continuada siempre con la misma piedra, y quizá por ello no acierten ni lo harán nunca, pues, su punto de partida debería ser la astronomía sumeria, la que nadie consulta ni medita. Yo sí lo he hecho, he profundizado hasta el fondo del asunto. Y como buen peregrino, me he llevado gratas sorpresas por el camino, me he topado con cantidad de sorpresas que no esperaba y muy esclarecedoras. Si mis investigaciones (publicadas en mi libro “Nibiru. Si no existe habrá que inventarlo”) están en lo cierto, y yo pondría la mano en el fuego por ello, tendremos que esperar al año 3855 para volver a contemplar el brillo de Nibiru en los cielos. Esa es la única fecha en clave que nos legaron nuestros antepasados del próximo encuentro. El tiempo dirá.
  •  ¿Qué significa Nibiru? Significa “lugar de cruce” sin más. Y ¿por qué bautizarían con tal apelativo al que ellos consideraban “astro entre los astros”? En realidad es muy sencillo pues, recibe este curioso mote porque solo él es capaz de atravesar dicho lugar de la forma en que lo hace, de sur a norte, al contrario, o más bien de forma perpendicular, que como el resto de planetas circula por la eclíptica. Para más información al respecto puedes consultar el post “Nibiru, Sitchin y el lugar de cruce” en http://www.investigacionymisterio.com/nibiru-lugar-de-cruce-sitchin/
  •  ¿Qué paso con el planeta Nibiru? A día de hoy todavía no se ha localizado. Si dicen cualquier otra cosa no está verificada, sinceramente. Pensemos que en la actualidad no hay decenas ni centenas sino miles o millones de telescopios que apuntan al cielo y, gran parte con la intención de encontrar cosas nuevas. Si alguien pudiese alzar la mano con propiedad, sería un bombazo mediático. Así de simple, más allá de cualquier conspiración.
  •  ¿Qué dice la NASA de Nibiru? Muy a mi pesar… simplemente no lo reconoce como tal.  Se considera humo, algo de círculos esotéricos y sin fundamentos reales o empíricos. Con todo, ahora mismo, muchos astrofísicos están buscando más planetas de los conocidos. Pretenden hallar cuerpos celestes que esperan que presenten características similares y compatibles, con las que describen antiquísimos textos sobre este misterioso planeta. Y aun así, han publicado artículos en su web oficial desmintiendo la existencia del propio Nibiru. Un poco irónico de su parte, la verdad; sobre todo porque saben que con un tamaño inferior al de Saturno, pueden haber más de un centenar de planetas deambulando por detrás de Neptuno. Como siempre, el tiempo dictará sentencia. Kronos tiene la última palabra.
  • ¿Dónde está ahora Nibiru en este momento, donde esta Nibiru hoy? Donde se encuentra Nibiru actualmente es una incógnita. Hay mucho espacio donde buscar. En algún rincón del cinturón de Kuiper es mi apuesta, esperando ya mismo ser localizado por los más modernos telescopios y programas de investigación. Es la región del sistema solar donde se cree que está escondido el noveno planeta. Se trata de una tarea difícil cazarlo pero, más tarde o más temprano sucederá y terminará asomándose. Sin duda será un momento glorioso por el que muchos antiguos sacerdotes astrónomos hubiesen dado la vida. ¿Le adjudicarán el nombre de Nibiru? No lo sé, más si al final presentara las características recogidas en mis libros, en base al legado de nuestros antepasados, sin lugar a dudas lo merecería. En honor a los sumerios y al resto de pueblos y culturas del pasado que salvaguardaron el testigo para nosotros.
  • ¿En qué constelación está Nibiru? Sirio, Orión, las Pléyades, Tauro, Cáncer, Leo…no se sabe. Puede estar casi en cualquier parte. Si se supiese su paradero más de uno lo habría fotografiado. Y eso no significa que sea un exoplaneta o nada por el estilo, todo indica que forma parte de nuestro sistema, es vástago solar como la Tierra. ¿Un mundo rocoso?¿Gaseoso tal vez? Daría para largo y tendido la discusión. Más vale encontrarlo y estudiarlo primero, que es lo importante ahora y… dejar la disertación para después. Color, tamaño, brillo y un largo etcétera, son factores de cuya variabilidad dependería la conclusión definitiva.
  • ¿Nibiru se acerca? Sí, ya está de regreso prácticamente. Pero como he dicho anteriormente habrá que esperar. Si cruzó los cielos antes del 3000 a.c. y lo volverá a hacer en el 3850 d.c., casi a medio camino se encuentra, cerca del punto más lejano al Sol en su órbita. ¿Puede que sea satélite de otro astro a la vez?¿Igual que la Luna? No veo por qué no, y así lo dejan entrever viejas tradiciones que he tenido la oportunidad de recopilar. Son narraciones fascinantes cuyas repercusiones jamás hubiesen podido ser averiguadas a ojo desnudo; ni tampoco resulta lógico que se las inventaran. Entonces… ¿de dónde sacarían los antiguos tanta información del universo? ¿Hubo un “confesor cósmico”? ¿inventada tal vez? ¿quizá estados alterados de conciencia? La primera sería la más lógica pero todas son igual de apasionantes. La cosa promete.
  • ¿Cómo ver localizar o encontrar a Nibiru? En este instante sólo es posible utilizando grandes telescopios a las que muy pocas personas tienen acceso, más primero tienen que localizarlo. A simple vista hoy…imposible. Y no hay que frustrarse ante tal desafío, lo bueno se hace esperar. Lo importante es que esta búsqueda está en vivo y no parece que se vaya a abandonar en los próximos años. Aunque la carrera espacial arrancara en los sesenta, acaba de comenzar. Queda mucho por descubrir sin tener que salir del sistema solar. Desde 2012 se descubren nuevos planetas enanos, a un trepidante ritmo de uno por año de media. Quizá alguno de los próximos que se encuentren no sea tan enano y se corresponda con el Nibiru de los sumerios.
  • ¿Cómo afecta Nibiru a la tierra? Todos los cuerpos planetarios del sistema solar conviven con relativa armonía entre ellos. No hay nada de momento, que haga pensar que Nibiru la rompa, pues forma parte del mismo conjunto. Si bien es cierto que en tiempos pasados se le relacionaba con un gran diluvio… Pero ¿hablamos de realidad pura y dura o sólo simbolismo? Un poco de todo yo creo, quizás fuertes episodios de lluvias marcaron la última venida de Nibiru. Es complejo, pues nos referimos a edades y sucesos de tiempos pretéritos que han sido usados para tejer todo tipo de mitos. Mas detrás de todo mito se esconde alguna verdad o parte de la misma.
  • ¿Cómo destruir a Nibiru? Me sorprende muchísimo esta pregunta, pues, no veo tal necesidad. Pero de todas formas, supongo que se puede destruir del mismo modo que sea factible aniquilar otros planetas ¿no os parece? Con estas cosas no vale la pena jugar. No me quiero ni imaginar las consecuencias de destruir un planeta que forme parte del sistema solar, pues, más allá de la destrucción en sí, seguro alteraría todo el conjunto de planetas y el resultado final sería impredecible, aparte de nada bueno… y probablemente el fin de la raza humana. Eso sí sería el apocalipsis.
  •  ¿Quién descubrió nibiru? Zecharia Sitchin fue el pionero en presentarlo como planeta, a este astro que aparecía con dicho nombre en los textos cuneiformes sumerios. No obstante, yo diría que muchos de sus parámetros están desfasados. Por eso he realizado mis propias investigaciones que conducen a fechas, lugares y circunstancias mucho más concretos y que, seguro, nos conducen al autentico Nibiru. No tengo nada en contra ni a favor de Sitchin u otros investigadores, ya sean ortodoxos o heterodoxos. En la variedad está la virtud. Al final todos somos víctimas del tiempo que nos ha tocado vivir. Sitchin formuló su teoría en base a los conocimientos del momento y ahora la reactualiza servidor con nuevos datos, investigaciones y parámetros vigentes. Nuevos descubrimientos incluso permitirían afinar más la hipótesis Nibiru o volverla a replantear. La vida no se detiene.
  • ¿Quién habita o quien vive en Nibiru? Los anunnakis y los Nefilim, según Zecharia Sitchin, quien dejo constancia de ello en sus “crónicas de la tierra”. Unos seres que conforman una rara especie de dioses extraterrestres sumerios. Por mi parte he de reconocer que discrepo totalmente en este punto. No digo que no se produjeran experiencias de contacto o paleocontacto en la antigüedad, que las hubo. Ni tampoco niego la existencia de la vida extraterrestre, que a mi parecer en algún lugar la tiene que haber. Mas los denominados antiguos astronautas o alienígenas ancestrales, a menudo suelen relacionarse con astros como Nibiru. Esto es real, pero no por ello se puede afirmar taxativamente que sean sus habitantes. Creo que hay mucho que hablar sobre este asunto y que merece mayor profundización antes de sacar conclusiones. Se trata de un asunto con cola y larga.
  •  ¿Cuánto mide el planeta Nibiru? Según este articulo http://www.investigacionymisterio.com/el-noveno-planeta-nibiru/ de científicos que persiguen un cuerpo celeste equivalente, podría llegar a ser hasta 10 veces mayor que la Tierra. Hace algunos años nadie o muy pocos eruditos se planteaban esta cuestión pero, en la actualidad, la caza del planeta X se encuentra en plena efervescencia. Y en las noticias sucede tres cuartos de lo mismo. Antes apenas surgía un estudio o artículo muy de vez en cuando, luego pasó a publicarse uno por año, y ahora todos los meses se produce alguna novedad que es difundida en multitud de medios casi al instante. Creo que si Sitchin levantara la cabeza se vería abrumado por la cantidad de avances que ha habido en esta última década, totalmente inimaginables antes. A veces a uno no le da tiempo a digerir tanta información. Hoy se habla del noveno planeta, y mañana mismo ya se está especulando sobre su posible composición, al otro de sus efectos gravitacionales, etc. Por momentos se tiene la sensación de que la incógnita se va a desvelar de un día para otro.
  • ¿De dónde viene el planeta Nibiru? ¿De dónde salió? Se a apuntado en alguna ocasión con que pueda tratarse de un exoplaneta (definición de exoplaneta en la wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Planeta_extrasolar ). No obstante, antiguas crónicas aseguran que se formó junto al Sol y el resto de su consorte. Una cuestión sin duda apasionante que ocupa muchas páginas de mi libro; te sorprendería la cantidad de información que guarda este legado ancestral. Entre otras, que el Sol es hijo de la estrella Sirio y que la vida viene de Orión. Ahí es nada.
  •  ¿Dónde habla la Biblia de Nibiru? Según Sitchin, por ejemplo, en el libro de Job, cuando este se refiere a un “señor celestial”. Otros autores aseguran que se trata del “gran destructor” que aparece impreso en las páginas de la Biblia Kolbrin. Hay incluso quien lo relaciona estrechamente con alguna de las profecías de grandes figuras como el propio Nostradamus, el de las cuartetas, o el más reciente Benjamin Solari Parraviccini, el de las psicografías. No son fuentes que apuntalen mi investigación, pero sin lugar a dudas son dignas de un mayor estudio y profundización. A menudo las grandes sorpresas se manifiestan en pequeños detalles.

Espero haber respondido a vuestras inquietudes. Cualquier otra duda o consulta me la podéis hacer llegar a través de la página de contacto. Gracias.

 

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